Cómo ser activos en la educación a distancia y no morir en el intento…
La actividad como principio
que genera aprendizajes se constituye en el eje sobre el cual se diseña la
educación a distancia. En ese contexto, el alumno ideal es un estudiante activo
partícipe de la construcción de conocimientos. Aquí la naturaleza misma de los
recursos no es suficiente para garantizar el principio, por lo que es necesario
considerar tanto el lugar del diseñador instruccional como del docente quienes
realizan esa transformación didáctica incorporando actividades que promuevan el
aprendizaje.
Los involucrados en pensar,
planificar y diseñar la educación en línea consideran, además, la individualización
en la atención a las necesidades particulares de los estudiantes, y con
este principio, la posibilidad de que los docentes puedan generar rutas de
aprendizaje para sus alumnos en función de sus necesidades de más
reforzamiento, de profundización, de intereses, etc.
Es decir, es necesario conjugar
orden y flexibilidad, planeación y diversificación para poder lograr buenos
procesos de enseñanza que generen en el estudiante aprendizajes significativos.
Y tú, ¿habías pensando en esto
al momento de enseñar o aprender en línea?
Raquel G.
Eguillor Arias
reguillor@lasallep.edu.mx
Referencias
bibliográficas
Pérez, R. (1991). La Universidad Nacional de Educación a Distancia.
Aproximación a la evaluación de un modelo innovador. Madrid, España: Centro
de Publicaciones del Ministerio de Educación y Ciencia.


Estamos ante una era de innovaciones tecnológicas constantes en donde la revolución informática mediante el empleo de redes telemática y, en general, el internet, abren cada día nuevos canales de información y comunicación para el capital intelectual. Ello exige una renovación constante del conocimiento dándole mayor rapidez y haciendo más fluido el proceso de enseñanza-aprendizaje, en donde, para alcanzar eficazmente sus objetivos, es necesario echar mano de los recursos de mediación tecnológica, en específico, de los recursos informáticos y telemáticos para el manejo de información y su trasmisión.
ResponderEliminarEs pertinente mencionar, que este mecanismo de educación ha venido a revolucionar totalmente los esquemas de educación tradicional tanto para docentes como dicentes. Además, hoy la sociedad de la información y del conocimiento demanda de la persona una preparación continua y constante a lo largo de su vida, y la educación a distancia lo facilita. Considero que para el dicente es un reto porque tiene que autorregular su aprendizaje, tiene que saber organizar y aprovechar sus tiempos, para lo que tiene que ir cambiando sus aptitudes. La educación a distancia tiene que ver más con el autoaprendizaje, abordando el aprendizaje desde diferentes perspectivas y desde diferentes partes del mundo a distintas horas (Cordicom-Ecudor, 2026).
Sin embargo, no deja de ser también un reto para el docente y “se cuestiona si realmente los profesores tienen una adecuada preparación para enfrentar este reto en el actual contexto en que transcurre el proceso de formación inicial y continua” (Juca, 2016, p. 107). Todo docente debería de estar preparado para este utilizar las TIC como mediaciones para la educación a distancia, lamentablemente aún queda un largo camino por recorrer.
Es importante no perder de vista en la educación a distancia los estándares de calidad, revisar la pedagogía curricular y la participación social para una mejor gestión del conocimiento. Hay que estar en una constante revisión de los contenidos curriculares para determinar si los contenidos están propiciando los conocimientos, habilidades y destrezas que demanda la sociedad actual.
Referencia bibliográfica
Cordicom-Ecuador (2016). Comunidades virtuales de aprendizaje, archivo de vídeo. Sitio Web: https://www.youtube.com/watch?v=a-fuD- 9NMMLs
Juca Maldonado, Fernando Xavier (2016). LA EDUCACIÓN A DISTANCIA, UNA NECESIDAD PARA LA FORMACIÓN DE LOS PROFESIONALES. UNIVERSIDAD Y SOCIEDAD. Revista Científica de la Universidad de Cienfuegos. Vol. 8, no. 1, ISSN: 2218-3620 Recuperado de: http://scielo.sld.cu/pdf/rus/v8n1/rus15116.pdf
Muchas gracias por tu aportación José Luis, en efecto, la calidad es imprescindible si de educación hablamos, pero debe aportarse por parte del docente, esencialmente, pero también por parte de los alumnos, porque sí se enriquecerán los aprendizajes y no moriremos en el intento. ¡Saludos!
EliminarBuenas tardes!
ResponderEliminarUno de los grandes retos a los que nos enfrentamos todos los individuos, es la sobre-vivencia en un mundo regido por la economía, donde culturalmente se nos ha inculcado, que la manera correcta de acceder a una posición económica que nos permita una vida cómoda, se logra a través de la educación. Ciertamente existen personas exitosas en diversas áreas que no necesariamente tienen un título universitario, pero al ser esta la manera de asegurar una calidad de vida, todo el tiempo estamos en la búsqueda de adquirir las herramientas necesarias que nos hagan productivos en los sectores donde nos desempeñamos profesionalmente, por lo que llega el punto en donde es necesario combinar nuestra vida personal, profesional y laboral con la educación. Esto sería sumamente complicado sin la posibilidad de estudiar a distancia, ya que la invención de la computadora y del Internet, por medio de plataformas virtuales nos abre la puerta a instituciones donde se oferta educación en línea.
Aún es tema de controversia para muchos la calidad de este tipo de educación pero coincido con Wedemeyer (1981) citado por Zaira Navarrete (2017, pág. 67) que considera que, si se utilizan racionalmente la escritura, la imprenta, la correspondencia, la telecomunicación y los textos programados, se podría vencer el problema de la distancia o la separación entre profesor y alumno. Personalmente puedo presumir que el nivel académico de mi institución De La Salle Pachuca, donde curso una maestría en línea es excelente, y no por tratarse de algo cercano, simplemente al comparar y poder analizar el avance y resultados que he podido obtener dentro y fuera de la Universidad es notable (Moreno, 2007, pág. 19-31).
Retomando el tema estudiar en línea es un gran reto, no solo porque debemos ser estudiantes autónomos, sino porque las múltiples actividades que realizamos deben combinarse para obtener éxito en cada aspecto de nuestras vidas.
Según Mónica Ibarra, profesional en Comunicaciones Digitales de UVIRTUAL los puntos importantes y que en verdad funcionan para culminar satisfactoriamente serían los siguientes: (Navarrete, 2017, pág. 65-82).
• Automotivación.- Creer en uno mismo y desear realizar las cosas bien.
• Ser realista.- Ser consiente de todas las actividades que tenemos por realizar y que espacio podríamos utilizar para estudiar
• Organizar el tiempo.- Agendar y distribuir nuestras actividades de acuerdo a la importancia, tratando de cumplir en tiempo y forma con cada una para no afectar a otras.
• Técnicas de estudio.- Buscar de qué manera nos sentimos más cómodos para estudiar, cuidando el ambiente, luz, técnica de estudio, etc.
• Hacer Mapas o esquemas.- tratar de sintetizar la información que vamos conociendo, para facilitar la comprensión y el estudio de los temas, pero sobre todo la relación entre estos para poder aplicar lo aprendido.
• Evaluarnos.- Realizar constantemente una autoevaluación para comprender que tanto aprendemos y si es mucho pues motivarnos y sino corregir lo necesario para alcanzar el éxito.
• Preparar temas.- nunca quedarnos con poca información, siempre ir un poco más allá, buscando más información.
• Actualizarse.- Hacer uso de herramientas tecnológicas que facilitan el trabajo, como vídeos, audios, videoconferencias, etc.
• Peguntar duda.- Es muy fácil que las instrucciones de las actividades a realizar sean sobre interpretadas, por lo que si tenemos dudas en la realización de las tareas, consultar con el asesor.
• Esforzarse medidamente.- Realizar las actividades lo mejor que podamos, sin olvidarnos de las necesidades personales que cada uno de nosotros tenemos y que pueden asegurar nuestra salud física y mental, para poder ser más productivos.
Referencias
Moreno Castañeda, M. (2007). La calidad de la educación a distancia en ambientes virtuales. Apertura, 7 (6), 19-31.
Navarrete-Cazales, Z., & Manzanilla-Granados, H. (2017). PANORAMA DE LA EDUCACIÓN A DISTANCIA EN MÉXICO. Revista Latinoamericana de Estudios Educativos (Colombia), 13 (1), 65-82.
Aportación Yazmín Araceli Monroy Flores
Muchas gracias por tu aportación Yazmín, sin duda, los puntos que nos compartiste de Mónica Ibarra serán de mucha utilidad para todos los que estudiamos en línea. Nos da gusto saber que en tu caso, esta modalidad de aprendizaje ha tenido éxito y que, como bien dices, es una realidad que se comparte con la vida, personal y laboral. ¡Saludos!
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