Ser solidario, ser colaborativo. Ser parte del Movimiento Educativo Abierto


Si tuviéramos que caracterizar en una frase al Movimiento Educativo Abierto se pueden recuperar las palabras de Ramírez (2012) como “el espíritu de compartir” (p. 5). Pues este movimiento surge con un espíritu democratizador y característico de la sociedad del conocimiento.

Las formas en las que se denomina la realidad no son un capricho terminológico, por ello es importante hacer cuidadoso uso de las palabras. Esta observación es necesaria para comprender que la referencia a la sociedad de la información no es sinónimo de sociedad del conocimiento ni sociedad del aprendizaje en tanto constructos que enmarcan el movimiento educativo abierto. La UNESCO (2005) explica que referirse a sociedades del aprendizaje “permite a nuestras sociedades esperar que sea posible asimilar el cúmulo considerable de nuevos conocimientos que producen periódicamente” (p. 64) por lo que ya se ha evolucionado de la mera información que se recibe al conocimiento que se produce para destacar la aprehensión del mismo en aprendizaje.

Los alcances de este posicionamiento repercuten hasta en la “organización del tiempo, el trabajo y la vida de las instituciones” (Unesco, 2005, p. 64) y por ende, en los sujetos socioeducativos. En el tiempo, porque los avances tecnológicos están “inmediatizados” por la velocidad en la que se puede acceder a la información lo que posiciona a las instituciones educativas en una vorágine por transformar esos mares de información al que se accede por Internet, en conocimientos. Por otro lado, el trabajo se reconfigura transformándose en el caso de las escuelas en espacios atravesados por el aprendizaje y ya no sólo primordialmente por la enseñanza, descentrándose el docente para poner en el medio de los procesos educativos al alumno y sus aprendizajes. Por ello, la vida institucional se ve cuestionada bajo este nuevo paradigma que viene a modificar hasta los modos en que se trabaja: las palabras claves para comprender ese cómo, pasan por la colaboración, la cooperación, la libertad, el libre acceso a la información, principios a su vez del movimiento educativo abierto.

Para poder además analizar el contexto de surgimiento del movimiento educativo abierto, la globalización es uno de los factores que promovió mayor relación entre las instituciones educativas, e incluso se incrementa la interacción con empresas por lo que la capacitación y la educación aúnan esfuerzos económicos y de recursos reutilizando materiales educativos que hoy por hoy están diseñados para que puedan ser encontrados, utilizados, adaptados y reutilizados de forma permanente.


En conclusión, se generaron las condiciones para que con un cambio de paradigma surgiera un nuevo modo de comprender y llevar adelante las prácticas educativas que respondieran a esta visión del nuevo hombre: un sujeto social que aprende, que tiene las herramientas necesarias para desenvolverse en este marco societal pero ya no solo: siempre con un “otro”, capitalizando saberes y compartiéndolos en pos de la generación de nuevos conocimientos.


Por Raquel G. Eguillor Arias
reguillor@lasallep.edu.mx



Referencias bibliográficas

Ramírez, M. S. y Burgos, J. V. (coord.) (2012). Movimiento educativo abierto: Acceso, colaboración y movilización de recursos educativos abiertos [eBook]. Monterrey, México: Cátedra de Innovación en Tecnología y Educación, Tecnológico de Monterrey. Recuperado de: http://catedra.ruv.itesm.mx/bitstream/987654321/564/10/ebook.pdf

UNESCO (2005). Hacia las sociedades del conocimiento. Paris, Francia: Ediciones Unesco. Recuperado de: http://unesdoc.unesco.org/images/0014/001419/141908s.PDF

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