Equidad de Género y Derechos Humanos
Dicen por ahí que “el
respeto al derecho ajeno es la paz” y creo firmemente que, en efecto, esa es la
base de la paz y de una sociedad equitativa.
Hoy se utilizan conceptos
como <<derechos humanos>>, <<equidad de género>> y <<perspectiva de género>> para describir estas prácticas que aluden a la
sana convivencia social, al reconocimiento de hombres y mujeres como individuos
valiosos y a la distribución de recursos justa de acuerdo a sus necesidades e intereses.
Es evidente que no podemos
dejar de lado las diferencias biológicas de cada sexo, pero esta igualdad que
se busca va más enfocada al acceso igualitario de los bienes y servicios
públicos, así como la libre toma de decisiones en los ámbitos, social,
político, económico y familiar. Pues hasta hace realmente, pocos años, la mujer
no tenía derecho si quiera a ser escuchada o a opinar, y es verdad que
lamentablemente, aún hay mucho sesgo de discriminación hacia el género
femenino, pero por ello es importante conocer los derechos y obligaciones que legalmente
se nos asignan como individuos sociales y, más importante aún, ejercerlos y
exigirlos.
Desde 1995 en la Cuarta
Conferencia Mundial sobre la Mujer, se incorporó la perspectiva de género como
un enfoque fundamental para defender y alcanzar la igualdad entre hombres y
mujeres. Las conclusiones convenidas del ECOSOC de 1997 definían
la incorporación de una perspectiva de género como: “El proceso de evaluación
de las consecuencias para las mujeres y los hombres de cualquier actividad
planificada, inclusive las leyes, políticas o programas, en todos los sectores
y a todos los niveles. Es una estrategia destinada a hacer que las
preocupaciones y experiencias de las mujeres, así como de los hombres, sean un
elemento integrante de la elaboración, la aplicación, la supervisión y la
evaluación de las políticas y los programas en todas las esferas políticas,
económicas y sociales, a fin de que las mujeres y los hombres se beneficien por
igual y se impida que se perpetúe la desigualdad. El objetivo final es lograr
la igualdad [sustantiva] entre los géneros”.[1]
Con esta igualdad de
género se prevé un futuro alentador en ámbitos como lo profesional, económico, cultural,
y por supuesto, personal, y que transforme instituciones, pensamientos y, por
ende, contextos, y no sólo para el género femenino, sino para cada individuo
que forma parte de la sociedad. La base de esta igualdad,
son los Derechos Humanos, garantías individuales que nos son otorgadas al
momento de nacer y que se encuentran estipuladas en la Declaración Universal de
los Derechos Humanos, documento elaborado por representantes de todas las
regiones del mundo con diferentes antecedentes jurídicos y culturales, la
Declaración fue proclamada por la Asamblea General de las Naciones Unidas en
París, el 10 de diciembre de 1948.
La importancia de conocer y hacer valer
nuestros derechos radica en evitar abusos que pueden llegar a genocidios y que ya hemos vívido en la historia de la humanidad. En la Universidad La Salle
Pachuca creemos que la educación es la mejor vía para lograr una sociedad
pacifica e incluyente, por ello, te invitamos a participar en nuestro curso de
autoaprendizaje en línea: Equidad de Género y Derechos Humanos, ¡hagamos de
nuestro entorno un mejor lugar para vivir!


Muy interesante tu perspectiva Jessica! Gracias por tu compartir.
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